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dc.contributorOtálora Malassis, Janine M.es_MX
dc.date.accessioned2018-11-15T21:32:44Z
dc.date.available2018-11-15T21:32:44Z
dc.date.issued2018-11-14es_MX
dc.identifier.urihttp://ru.juridicas.unam.mx:80/xmlui/handle/123456789/2410
dc.description<p>&nbsp;</p><p>Buenas tardes.</p><p>Es para m&iacute; un gran gusto estar hoy con ustedes en la Premiaci&oacute;n del Concurso de Ensayo jur&iacute;dico-pol&iacute;tico &ldquo;Cr&oacute;nica de las Elecciones Federales 2018&rdquo;.</p><p>Primero quiero reconocer y felicitar al equipo acad&eacute;mico del Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas por la iniciativa y realizaci&oacute;n del proyecto de la cr&oacute;nica. Por primera vez en la historia electoral de nuestro pa&iacute;s contamos con una herramienta que dio seguimiento puntual a todas las etapas del proceso federal electoral de 2018.</p><p>Fue este un ejercicio de observaci&oacute;n electoral, fundamental para el funcionamiento de nuestra democracia, del sistema electoral y de las autoridades que lo integramos.&nbsp;</p><p>Observaci&oacute;n electoral&nbsp;</p><p>Efectivamente, los observadores permiten dar a conocer, a nivel nacional e internacional, si un proceso electivo se desarroll&oacute; conforme a los principios y est&aacute;ndares democr&aacute;ticos, o si por el contrario se trat&oacute; solamente de una simulaci&oacute;n.</p><p>Contribuyen a evaluar un proceso electoral y la conducta seguida por los actores pol&iacute;ticos, los militantes partidistas, las autoridades e instituciones electorales, a la luz de las reglas democr&aacute;ticas establecidas por la legislaci&oacute;n nacional y los tratados internacionales.</p><p>Los observadores nacionales son testigos de calidad que representan a la sociedad civil y, a su vez, los observadores internacionales son testigos de calidad que representan a la comunidad internacional, para supervisar juntos si, en un determinado pa&iacute;s, la democracia est&aacute; avanzando o si, por el contrario, est&aacute; retrocediendo.</p><p>Adem&aacute;s, analizan todo el proceso electoral &mdash;y no s&oacute;lo el d&iacute;a de la jornada comicial&mdash; para verificar que previamente se hayan establecido condiciones de equidad entre los participantes y que se hayan respetado, en todo momento, los derechos y las libertades tanto de los contendientes, como de la ciudadan&iacute;a.</p><p>Cumplen funciones fundamentales y realizan tambi&eacute;n destacadas contribuciones sociales, al generar confianza en el electorado y al ayudar a elevar los m&aacute;rgenes de legitimidad y credibilidad en los comicios.</p><p>La observaci&oacute;n electoral fue de gran importancia para M&eacute;xico en este 2018, en el que se celebraron las elecciones federales y concurrentes m&aacute;s grandes y complejas de nuestra historia.</p><p>Efectivamente, situaciones comiciales complejas, como el n&uacute;mero de cargos que estuvieron en disputa, el n&uacute;mero de casillas que se abrieron y de ciudadanos que participaron, as&iacute; como las nuevas figuras de la competencia electoral, tales como las candidaturas independientes, la fiscalizaci&oacute;n y la reelecci&oacute;n, pusieron a prueba a nuestra democracia y a las instituciones electorales.&nbsp;</p><p>En este contexto, la opini&oacute;n experta e imparcial de los observadores es crucial, ya que nos permite detectar los aciertos y las mejores pr&aacute;cticas que hay que replicar, as&iacute; como los puntos donde hay que poner mayor atenci&oacute;n para pr&oacute;ximos comicios.</p><p>La participaci&oacute;n de los observadores electorales es fundamental para que hoy en d&iacute;a la democracia de M&eacute;xico funcione y funcione bien.</p><p>Y aunque nos ayudan a pensar y a analizar nuestra democracia, tambi&eacute;n es importante reflexionar sobre la propia funci&oacute;n de la observaci&oacute;n electoral, con el fin de reforzar y mejorar permanentemente este mecanismo democr&aacute;tico de supervisi&oacute;n.</p><p>Sin duda, el proyecto de la &ldquo;Cr&oacute;nica Electoral 2018&rdquo; fue de la mayor trascendencia, porque nos ayudar&aacute; a pensar m&aacute;s detalladamente sobre la funci&oacute;n de la observaci&oacute;n electoral; es decir, sobre sus principios, sus objetivos, sus enfoques y su metodolog&iacute;a.&nbsp;</p><p>Tambi&eacute;n nos permitir&aacute; analizar sus oportunidades, sus limitaciones y sus desaf&iacute;os en el presente, entre ellos su relaci&oacute;n con las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n.</p><p>Aqu&iacute; quiero se&ntilde;alar que uno de sus mayores aciertos fue colocar la mirada de la ciudadan&iacute;a y de la comunidad electoral sobre todo aquello que sucede en los comicios. Esta mirada debe permanecer atenta todo el tiempo, incluso posterior debe mantenerse atenta para una evaluaci&oacute;n de estos procesos electorales.&nbsp;</p><p>En especial me parece relevante y destacable que se haya involucrado a las y los j&oacute;venes, justamente a trav&eacute;s de este concurso de ensayo. Que nuestra juventud participe en los ejercicios de observaci&oacute;n electoral, que estudie, analice y eval&uacute;e el desarrollo de los comicios y el desempe&ntilde;o de las autoridades, es fundamental para el fortalecimiento de la sociedad civil.&nbsp;</p><p>En ese sentido, sabemos que la democracia es m&aacute;s que un sistema electivo y que representa un modo de vida. De esta manera, la observaci&oacute;n electoral debe ir m&aacute;s all&aacute; y ser una observaci&oacute;n democr&aacute;tica que permanentemente vigile que las autoridades rindan cuentas de sus acciones a la ciudadan&iacute;a, que las mayor&iacute;as pol&iacute;ticas no cancelen los derechos de las minor&iacute;as, que se respeten los derechos humanos, particularmente la libertad de expresi&oacute;n y de prensa, por su importancia en la formaci&oacute;n de una opini&oacute;n p&uacute;blica, sin la cual no hay democracia posible.</p><p>La observaci&oacute;n electoral, este ejercicio en el que participaron ustedes, son el punto de partida para la realizaci&oacute;n de evaluaciones, an&aacute;lisis y estudios de lo ocurrido en estos procesos electorales.</p><p>Balance del proceso electoral&nbsp;</p><p>Por ello, quiero hacer aqu&iacute; un balance del funcionamiento de nuestro sistema electoral.&nbsp;</p><p>Definitivamente, en t&eacute;rminos generales, es un balance positivo. A lo largo de los a&ntilde;os hemos logrado la construcci&oacute;n de un sistema complejo, capaz de hacer frente a la tarea de la organizaci&oacute;n simultanea de la elecci&oacute;n de m&aacute;s de 18 mil cargos, y de hacerlo sin errores ni contratiempos significativos.</p><p>La participaci&oacute;n ciudadana en esta jornada electoral es un elemento que nos permite una evaluaci&oacute;n positiva de estos comicios. M&aacute;s de 56 millones de personas han votado el domingo primero de julio, muchas de ellas despu&eacute;s de haber esperado en largas filas para poder marcar su boleta, y 96 mil de ellas enviaron su voto desde el extranjero. M&aacute;s de 900 mil personas trabajaron largas horas como funcionarios de casilla, responsables por su instalaci&oacute;n, recepci&oacute;n y c&oacute;mputo de los votos. Otros 2 millones 700 mil participaron como representantes ante las casillas y alrededor de 30 mil como observadores electorales. Gracias a todos ellos, a su trabajo y dedicaci&oacute;n, hemos superado esta prueba democr&aacute;tica.&nbsp;</p><p>Asimismo, a pesar del reto organizativo que implicaban estos comicios tan grandes, gracias al arduo trabajo de las autoridades electorales y la ciudadan&iacute;a, se logr&oacute; la instalaci&oacute;n de pr&aacute;cticamente todas las casillas en el territorio nacional.&nbsp;</p><p>As&iacute; que, es de reconocer la disposici&oacute;n y la labor de las autoridades electorales administrativas, el Instituto Nacional Electoral y los organismos p&uacute;blicos locales, quienes, durante meses, trabajaron para lograr condiciones adecuadas en aras del desarrollo de estos comicios. Tambi&eacute;n destaca que, en t&eacute;rminos generales, la jornada electoral transcurri&oacute; en un ambiente de paz, tranquilidad y civilidad, condiciones necesarias para el libre ejercicio del voto.&nbsp;</p><p>A su vez, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n, a trav&eacute;s de sus salas regionales y de la Sala Superior, trabaj&oacute; para garantizar que todas y cada una de las etapas del proceso se desarrollaran con apego a los principios constitucionales de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad. En particular, nuestra labor estuvo encaminada a salvaguardar los derechos pol&iacute;tico-electorales de todas las personas, y de asegurar la certeza y la seguridad de la decisi&oacute;n democr&aacute;tica expresada por el sufragio popular, ya que en una democracia es la ciudadan&iacute;a y &uacute;nicamente la ciudadan&iacute;a la que, a trav&eacute;s del voto, define a sus gobernantes.</p><p>Lo hemos hecho a trav&eacute;s de la resoluci&oacute;n de m&aacute;s de 18 mil medios de impugnaci&oacute;n que fueron sometidos al conocimiento de las salas de este Tribunal en relaci&oacute;n con diversos aspectos de los procesos electorales, tanto federal como locales. Lo seguimos haciendo, atendiendo las impugnaciones que siguen llegando, que tienen que ver, predominantemente, con los resultados de las elecciones locales.&nbsp;</p><p>Todas las demandas presentadas las resolvimos en tiempo y forma, con pleno apego a Derecho, protegiendo los principios constitucionales y los valores democr&aacute;ticos. En especial, hemos contribuido a trav&eacute;s de los criterios en materia de la libertad de expresi&oacute;n, derechos de pueblos y comunidades ind&iacute;genas, paridad de g&eacute;nero, los alcances del derecho a la identidad personal, as&iacute; como de las prerrogativas inherentes a la ciudadan&iacute;a mexicana, me parece que podemos asegurar que hoy tenemos m&aacute;s libertad, m&aacute;s igualdad y m&aacute;s ciudadan&iacute;a.</p><p>Nos hemos asegurado de que, en todas y cada una de las etapas del proceso electoral:</p><ul><li>prevalecieron los principios rectores de la funci&oacute;n estatal electoral, de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad;</li><li>se respetaron los derechos fundamentales en materia electoral: a votar y ser votado, el de acceso de las y los ciudadanos a cargos p&uacute;blicos en condiciones de igualdad; el de maximizaci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n, as&iacute; como el de derecho a la informaci&oacute;n en el debate p&uacute;blico que precede a las elecciones;</li><li>se respetaron los principios que son fundamento de todo ejercicio comicial democr&aacute;tico: el de elecciones libres, aut&eacute;nticas y peri&oacute;dicas; as&iacute; como las caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas del de sufragio, que debe ser universal, libre, secreto y directo; y</li><li>se garantiz&oacute; e hizo efectivo el derecho a la tutela judicial efectiva en materia electoral, a trav&eacute;s de la resoluci&oacute;n oportuna y apegada de Derecho de las controversias que se presentaron a lo largo de estos meses.</li></ul><p><br />En suma, con las decisiones tomadas a lo largo de estos meses, el Tribunal contribuy&oacute; a fortalecer la confianza en nuestras decisiones y la legitimidad de las autoridades electas por la ciudadan&iacute;a este 1 de julio. Insisto en que este proceso todav&iacute;a no termina, que hasta fin de a&ntilde;o vamos a estar resolviendo las impugnaciones relacionadas con las elecciones locales, de gubernaturas, legislaturas y ayuntamientos, y que en todos ellos vamos a garantizar que cada voto cuente y que prevalezca la voluntad ciudadana.&nbsp;</p><p>Criterios relevantes</p><p>En este proceso hemos otorgado la voz y la posibilidad de participaci&oacute;n pol&iacute;tica a personas privadas de ella. Hemos ensanchado este derecho para las y los mexicanos por naturalizaci&oacute;n o aquellos que tienen otra nacionalidad, permiti&eacute;ndoles ser funcionarios de mesas directivas de casilla, postularse para ser consejeros en un organismo p&uacute;blico local electoral y ser candidatos a alg&uacute;n cargo de elecci&oacute;n en los ayuntamientos en el Estado de Quintana Roo. Con estos precedentes hemos interpretado nuestras normas en conformidad con los criterios de convencionalidad.&nbsp;</p><p>Uno de los asuntos m&aacute;s interesantes de este proceso y que, personalmente, me parece de gran relevancia, tuvo que ver con los registros de candidaturas de las personas transg&eacute;nero y el cumplimiento de la paridad. Los cuestionamientos que surgieron a partir de registros de algunas candidaturas en el &aacute;mbito municipal en Oaxaca reflejaban la preocupaci&oacute;n por la posible manipulaci&oacute;n o incumplimiento a cabalidad con el principio constitucional, quitando espacios a las mujeres. De ah&iacute; que pugnaban por negar este derecho, o bien, exigir pruebas de cambio de sexo realizado por las personas que pretendan ser postuladas como g&eacute;nero distinto al legalmente reconocido. Por supuesto, un dilema de esta naturaleza no fue previsto por la normativa electoral.&nbsp;</p><p>Al respecto, el Tribunal Electoral estableci&oacute; que la manifestaci&oacute;n de pertenencia a un g&eacute;nero es suficiente para justificar la auto-adscripci&oacute;n de una persona, por lo que ninguna autoridad est&aacute; facultada para solicitar prueba alguna. Sin embargo, dada la obligaci&oacute;n del Estado de proteger la paridad entre hombres y mujeres en la postulaci&oacute;n de las candidaturas, consider&oacute; que debe evitarse una simulaci&oacute;n en la manifestaci&oacute;n de g&eacute;nero o de la auto-adscripci&oacute;n. Por ello &mdash;sostuvo&mdash; las autoridades electorales deben hacerse cargo de la posibilidad de un mal uso de la autoadscripci&oacute;n, para no permitir que una reivindicaci&oacute;n tan importante como la identidad trans se utilice de manera enga&ntilde;osa para cumplir con el principio constitucional de paridad.</p><p>Cabe se&ntilde;alar que el principio de autoadscripci&oacute;n es aplicable tambi&eacute;n a los integrantes de las comunidades ind&iacute;genas, a quienes es suficiente declarar la pertenencia para recibir el trato preferencial de la justicia electoral. La &uacute;nica excepci&oacute;n para la cual el TEPJF aprob&oacute; la autoadscripci&oacute;n calificada es la postulaci&oacute;n de candidatos ind&iacute;genas en los 13 distritos electorales definidos por la Sala Superior, con el objetivo de garantizar la autenticidad de estas postulaciones.</p><p>Esta decisi&oacute;n contribuy&oacute; a fortalecer la representaci&oacute;n efectiva de las comunidades ind&iacute;genas en 13 distritos electorales federales, en los que la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena es mayor al 60%. Ojal&aacute; m&aacute;s adelante podamos contar con estudios detallados que analicen c&oacute;mo se dio cumplimiento a la cuota ind&iacute;gena y que efectos se han producido a partir de la misma para las comunidades, partidos pol&iacute;ticos y el &oacute;rgano legislativo.&nbsp;</p><p>En cuanto a la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena, emitimos otro criterio relevante, en el que la Sala Superior garantiz&oacute; el derecho de las personas ind&iacute;genas desplazadas de su comunidad de origen y que viv&iacute;an en un campamento temporal de poder votar en las elecciones federales y locales. Ante la falta de respuesta del INE a la solicitud realizada por esas personas, hemos indicado que el Instituto deb&iacute;a verificar si estas personas cumpl&iacute;an con los requisitos para votar y, de ser as&iacute;, le indicamos que debe instalar casillas especiales para atender a esa poblaci&oacute;n.</p><p>Tambi&eacute;n hemos trabajado para garantizar la representaci&oacute;n pol&iacute;tica de las mujeres. En aras de dar mayor efectividad al principio constitucional de paridad de g&eacute;nero, partiendo de que la reelecci&oacute;n es una modalidad del derecho humano a ser votado, hemos determinado que &eacute;ste debe armonizarse con la paridad, para que la participaci&oacute;n de las mujeres no se vea mermada so pretexto de la reelecci&oacute;n de los varones. Para ello, un partido pol&iacute;tico debe, en primer lugar, definir a qu&eacute; personas pretende postular de nueva cuenta, y acomodar las candidaturas restantes en funci&oacute;n de esta decisi&oacute;n, respetando las reglas de paridad.&nbsp;</p><p>Tambi&eacute;n, confirmamos el criterio del INE consistente en que la lista de candidaturas a senadur&iacute;as de representaci&oacute;n proporcional, as&iacute; como al menos 3 de las 5 listas de candidaturas a diputaciones, deben ser encabezadas por f&oacute;rmulas de mujeres. Estas decisiones permitieron que ambas C&aacute;maras del Congreso de la Uni&oacute;n est&eacute;n hoy integradas de manera paritaria.</p><p>Con el mismo compromiso hacia la igualdad y paridad, establecimos que los partidos pol&iacute;ticos que no tengan ya mujeres en sus listas, por cualquier raz&oacute;n, no tendr&aacute;n derecho a que se les asignen curules por el principio de representaci&oacute;n proporcional, para evitar el fraude a la ley con renuncias colectivas de mujeres, una vez votadas.</p><p>Tambi&eacute;n determinamos que los funcionarios sancionados por violencia pol&iacute;tica de g&eacute;nero, con sentencia definitiva incumplida, no pueden ser candidatos a la reelecci&oacute;n.&nbsp;</p><p>Asimismo, en aras de proteger y fortalecer los derechos pol&iacute;ticos de las personas con discapacidad, resolvimos que en la integraci&oacute;n de los &oacute;rganos pol&iacute;ticos se debe garantizar la inclusi&oacute;n de estos candidatos, para que este grupo vulnerable tenga una representaci&oacute;n real.</p><p>En el &aacute;mbito de la reparaci&oacute;n integral del da&ntilde;o hemos definido el procedimiento trat&aacute;ndose de discriminaci&oacute;n o violencia pol&iacute;tica de g&eacute;nero.</p><p>Finalmente, en materia de candidaturas independientes, podemos destacar la reducci&oacute;n del porcentaje de apoyos ciudadanos y ampliaci&oacute;n de plazo para obtenerlos en caso de la elecci&oacute;n municipal de Puebla; validaci&oacute;n del uso de una aplicaci&oacute;n m&oacute;vil para recolectar los apoyos exigidos por la ley, con la aceptaci&oacute;n de un r&eacute;gimen de excepci&oacute;n para los municipios con bajo acceso a los servicios de telefon&iacute;a m&oacute;vil; o elevaci&oacute;n los montos m&aacute;ximos de financiamiento para las candidaturas independientes, de tal suerte que, juntando estas aportaciones con el financiamiento p&uacute;blico, pudieran alcanzar el tope de gastos de campa&ntilde;a y, con ello, poder desplegar campa&ntilde;as en mejores condiciones frente a los partidos pol&iacute;ticos.&nbsp;</p><p>Con todas estas decisiones el Tribunal Electoral ha contribuido a la celebraci&oacute;n pac&iacute;fica de los comicios, y, a&uacute;n m&aacute;s importante, a la protecci&oacute;n de los derechos de todas y todos, y a la eliminaci&oacute;n de los elementos que imped&iacute;an a algunas personas o grupos sociales participar en la pol&iacute;tica de manera efectiva y en condiciones de igualdad.&nbsp;</p><p>Problem&aacute;ticas del proceso electoral</p><p>Como las demandas presentadas ante las salas abarcaron todo tipo de actividades realizadas durante la etapa preparatoria, jornada electoral y el c&oacute;mputo de resultados, tanto por las autoridades, como por los actores pol&iacute;ticos, partidos y candidatos, tanto en las elecciones federales como locales, me parece que estas reflejan algunos aspectos interesantes, as&iacute; como ciertas problem&aacute;ticas de nuestro sistema electoral y quiero compartir con ustedes estas primeras reflexiones.&nbsp;</p><p>Definitivamente, desde la justicia electoral, podemos decir que el problema principal de nuestro sistema es que la multiplicidad de reglas que pretenden garantizar un control fuerte sobre el desarrollo de los procesos comiciales, atajando cualquier resquicio de incertidumbre o posible irregularidad, no termina de convencer a la ciudadan&iacute;a y a algunos actores pol&iacute;ticos.&nbsp;</p><p>Nos hemos enfrentado con un problema no previsto y con una din&aacute;mica no esperada: las reglas creadas para eliminar la desconfianza no solo no lograron hacerlo del todo, sino que, en ocasiones, quiz&aacute; debido a su alta complejidad, contribuyen a generar dudas, cuestionamientos y confusi&oacute;n. Las tendencias reveladas en las encuestas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os reflejaban desconfianza de la ciudadan&iacute;a en las instituciones del Estado en general, y con las autoridades electorales en particular. Estos datos parec&iacute;an indicar que la complejidad de nuestras regulaciones no ha contribuido a consolidar un sistema confiable y leg&iacute;timo, que sigue dependiendo demasiado en el resultado de los comicios para la generaci&oacute;n de los &iacute;ndices de credibilidad de las instituciones electorales.</p><p>Por otro lado, a pesar de lo detallado que resulta nuestro sistema, a&uacute;n hay cuestiones o problem&aacute;ticas que se escapan de la regulaci&oacute;n. Los procesos electorales de 2018 est&aacute;n demostrando tambi&eacute;n que est&aacute;n pendientes algunos temas, o bien, que la regulaci&oacute;n de tantos otros no es la m&aacute;s apta.&nbsp;</p><p>As&iacute;, la nacionalizaci&oacute;n de ciertas funciones de organizaci&oacute;n electoral realizada por la reforma, pero en un contexto de alta heterogeneidad de las regulaciones estatales en la materia, gener&oacute; problem&aacute;ticas importantes de operaci&oacute;n para el INE y los organismos p&uacute;blicos locales electorales (Oples). Para lograr el &oacute;ptimo desarrollo de los procesos, el propio Instituto emiti&oacute; un acuerdo para homologar algunos de los plazos m&aacute;s importantes; sin embargo, esta ruta no es la m&aacute;s id&oacute;nea y quiz&aacute; nos invita a reflexionar sobre los alcances que debiera tener la nacionalizaci&oacute;n de la funci&oacute;n electoral.&nbsp;</p><p>Asimismo, quiero destacar las fallas en el dise&ntilde;o derivadas de la falta de adecuaci&oacute;n de algunas reglas espec&iacute;ficas a las innovaciones introducidas por la reforma. Tal fue el caso del funcionamiento de la casilla &uacute;nica, as&iacute; como de la manera de efectuar con celeridad el escritunio y c&oacute;mputo de las distintas elecciones. La coexistencia de reglas nuevas (casilla &uacute;nica) en un marco normativo que permaneci&oacute; inalterado (escrutinio y c&oacute;mputo), gener&oacute; desencuentros interpretativos y, con ello, no se abon&oacute; en la generaci&oacute;n de confianza ciudadana.&nbsp;</p><p>Igualmente, es necesaria una profunda reflexi&oacute;n sobre la viabilidad de la concurrencia de las elecciones. Me parece que esta no abona a la certeza en la etapa de resultados, ya que los plazos de resoluci&oacute;n se concentran en los mismos momentos, dificultando la labor de las y los juzgadores. A modo de ejemplo, dir&eacute; que hemos revisado m&aacute;s de 30 modelos jur&iacute;dicos de representaci&oacute;n proporcional en un periodo menor a dos meses.</p><p>As&iacute;, en el &aacute;mbito de las entidades federativas, se deber&aacute;n establecer plazos l&iacute;mite para que los tribunales electorales resuelvan las impugnaciones de su competencia en tiempos razonables, que permitan la revisi&oacute;n de sus decisiones por las instancias superiores. La dilaci&oacute;n en el dictado de las sentencias a nivel local obstruye el acceso a la justicia, ya que implica que la instancia federal resuelva en plazos extremadamente breves.</p><p>Tambi&eacute;n la participaci&oacute;n de las candidaturas independientes en este proceso gener&oacute; muchos cuestionamientos y un alto n&uacute;mero impugnaciones. Una cantidad importante de los asuntos recibidos por las salas del TEPJF en relaci&oacute;n con los procesos electorales de 2018 est&aacute;n vinculados con esta modalidad de postulaci&oacute;n. Cabe se&ntilde;alar que los asuntos abarcaron pr&aacute;cticamente todos los aspectos de la postulaci&oacute;n de las candidaturas independientes, desde requisitos, proceso de consecuci&oacute;n de apoyo ciudadano, validaci&oacute;n de estos apoyos, financiamiento de sus actividades o fiscalizaci&oacute;n de los recursos erogados.&nbsp;</p><p>Parece ser que el origen de esta problem&aacute;tica reside en una inserci&oacute;n artificial de las candidaturas independientes en un modelo dise&ntilde;ado para fortalecer la participaci&oacute;n exclusiva de los partidos pol&iacute;ticos, lo que ha generado incompatibilidad de diversas normas y necesidad de un control judicial intenso. Queda claro que es necesario analizar el modelo de postulaciones que tenemos, para generar condiciones de equidad entre las personas postuladas con el apoyo de los partidos y sin este, para que las autoridades no nos veamos obligadas a as declaraciones de inconstitucionalidad de las normas, en aras de disminuir las desventajas de los independientes.&nbsp;</p><p>Otro tema que ha sido relevante durante este proceso electoral y que necesit&oacute; interpretaci&oacute;n jurisdiccional es la compatibilidad de la posibilidad de reelecci&oacute;n frente a la obligaci&oacute;n de cumplimiento con el principio constitucional de paridad. En relaci&oacute;n con el registro de candidaturas a cargos legislativos estatales y municipales se han presentado diversas impugnaciones que cuestionaban la posibilidad de empatar estos dos elementos y, en especial, se&ntilde;alaban que la exigencia de paridad afecta el derecho a la reelecci&oacute;n.&nbsp;</p><p>Posibles reformas electorales</p><p>Me parece que, a pesar de estas problem&aacute;ticas, a lo largo de estos meses, las autoridades electorales, administrativas, jurisdiccionales y penales hemos estado a la altura del desaf&iacute;o. Hemos trabajado con dedicaci&oacute;n y pasi&oacute;n, siempre con pleno apego a Derecho, con independencia e imparcialidad, para organizar los comicios y garantizar las condiciones en los que la ciudadan&iacute;a pudiera ejercer el sufragio libre e informado.&nbsp;</p><p>Estoy convencida que estos procesos han demostrado la fortaleza de la democracia mexicana y fueron un paso m&aacute;s en su consolidaci&oacute;n.&nbsp;</p><p>Por supuesto, estas son solo las primeras impresiones y esbozos de an&aacute;lisis m&aacute;s profundos y complejos que tendremos que llevar a cabo una vez concluyan todas las etapas del proceso electoral. Este ejercicio es y ser&aacute; indispensable para mejorar nuestros procesos, elevar la calidad de las elecciones y, con ello, fortalecer la legitimidad de nuestra democracia y de las autoridades electas.&nbsp;</p><p>Es posible que las reflexiones que estamos realizando nos lleven a determinar que es necesario llevar a cabo una nueva reforma electoral, para atender estas problem&aacute;ticas e imperfecciones. En efecto, parece ser que nuestro sistema electoral podr&iacute;a beneficiarse de una reforma que atienda algunas problem&aacute;ticas espec&iacute;ficas, eliminando ciertas complejidades innecesarias y fortaleciendo el ejercicio de derechos.</p><p>Asimismo, tal como lo se&ntilde;al&eacute; ayer, al rendir el informe de labores del Tribunal Electoral ante la Suprema Corte de Justica de la Naci&oacute;n, es necesario reflexionar sobre nuestro ciclo electoral &ndash;proceso, diagn&oacute;stico, reforma&ndash; en el que la mayor&iacute;a de los cambios legislativos ocurridos hasta la fecha han sido resultado directo de los procesos comiciales que los precedieron.&nbsp;</p><p>De ah&iacute; que sea clave ajustar la ruta de las reformas. Cualquier cambio debe ser analizado a detalle, ponderando sus posibles consecuencias, tanto positivas como negativas, en el desarrollo de los procesos electorales, y tomando en cuenta voces plurales, desde la academia, hasta los actores pol&iacute;ticos, la ciudadan&iacute;a, y, por supuesto, las autoridades electorales.</p><p>&Uacute;nicamente un cambio de esta naturaleza podr&aacute; erradicar los problemas que a&uacute;n tenemos y fortalecer la confianza ciudadana en las elecciones y sus resultados.&nbsp;</p><p>No quiero concluir sin reiterar mi felicitaci&oacute;n a los organizadores y participantes de este proyecto &ldquo;Cr&oacute;nica electoral 2018&rdquo; y, en especial, a los ganadores del concurso de ensayo. A trav&eacute;s de este ejercicio, parte del mecanismo democr&aacute;tico elemental, contribuyen a la preservaci&oacute;n de elecciones aut&eacute;nticas, en las que se ejerza el derecho al sufragio universal, libre, directo y secreto, fundamento de nuestra democracia.</p><p>Muchas gracias.</p>es_MX
dc.formatimage/jpeges_MX
dc.language.isoeses_MX
dc.publisherUniversidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicases_MX
dc.subjectConcurso de ensayo políticoes_MX
dc.titleDiscurso de la Magistrada Janine Otálora en la premiación del concurso de ensayoes_MX
dc.typeWorking Paperes_MX


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